martes, 9 de septiembre de 2008
La petit bouffe
La Latina se llama ese barrio en el que una noche tormentosa nos mojábamos mientras buscábamos (¿desesperadamente?) un lugar en el que cobijarnos y comer algo. No mucho tiempo había pasado desde que abandonamos mi morada, aquella en la que pasamos la noche para evitar dormir a la intemperie. Unas berenjenas con miel pedimos al camarero junto con unas papas con salsa de queso y, raudo como un velocista, nos lo sirvió acompañado de una coca-cola y una cerveza. Aún no habíamos acabado de comer cuando, de repente, surgió una voz desde el otro lado de la mesa diciendo ¡mmm...! ¡Cómo me gusta la salsa de queso! Y seguidamente te miré y sonreímos y pensamos que ese momento era perfecto... y seguimos comiendo... y riendo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario